El Proyecto del Metro de Bogotá avanza a dos velocidades muy distintas. Según la interventoría con corte a marzo de 2026, la obra registra un avance general del 72,56%. Sin embargo, existe una brecha crítica en el entorno urbano.
Mientras el viaducto alcanza un 83,7% de ejecución, el espacio público y la malla vial apenas llegan al 8,58%. Por su parte, las estaciones y edificios de acceso presentan un avance del 34,38%. Ante esto, el concejal Samir Bedoya exigió un plan de choque inmediato. “La ciudadanía no camina por el viaducto, camina por los andenes”, señaló el cabildante del Partido MIRA.
Comerciantes y familias sufren los efectos del rezago
Los retrasos impactan directamente en la economía local y la vida diaria. En el sector de Britalia, los comerciantes reportan una caída del 50% en sus ventas. El cambio de sentido en las vías y los cerramientos prolongados dificultan el acceso de los clientes.
Además, los residentes cercanos a las obras denuncian daños en sus viviendas. Se han reportado pisos afectados y desprendimiento de puertas en cocinas. Muchos ciudadanos han recurrido a tutelas y derechos de petición para exigir reparaciones. Hasta el momento, persisten casos sin una solución definitiva por parte de la administración.
Alerta por retrasos críticos en la Estación 5
La Estación 5 en Kennedy registra los niveles de ejecución más bajos de todo el proyecto. El acceso ascendente apenas llega al 4,06%, cuando debería estar en el 33,80%. Esta situación genera preocupación sobre el cumplimiento de los plazos en zonas clave de la ciudad.
Sumado a esto, se detectaron obras en el Frente 2 sin la aprobación del Plan de Manejo de Tránsito (PMT). Esto ha provocado el deterioro de zonas peatonales sin que reciban la atención necesaria. Aunque el gerente del Metro reconoce las afectaciones, mantiene la fecha de operación para marzo de 2028. El concejal Bedoya insiste en que el éxito del Metro debe medirse por la protección de la calidad de vida de los vecinos.


